Tres Razones Importantes Por Las Que Debe Solicitar Un Perdón (Exención) I-601A Si Su Cónyuge Es Indocumentado.

Como cónyuge de un inmigrante indocumentado, la preocupación y la ansiedad están constantemente presente en sus vidas.

¿Qué pasará con los niños y conmigo si mi esposo(a) es deportado(a)? ¿Qué pasa si mi esposo(a) tendría que esconderse para siempre? ¿Podríamos sobrevivir si mi cónyuge no consiguiera nunca un trabajo decente? Preguntas como éstas pueden ser una fuente incesante de estrés que pesa sobre su familia y una barrera entre usted y el sueño americano que vino a buscar.

La buena noticia es que hay esperanzas. La aplicación de la exención I-601A puede ser su salvación, como una aplicación exitosa puede prevenier una larga separación de su familia y permitir que su cónyuge pueda volver a los Estados Unidos después de su entrevista de visa consular. Después de años de trabajar en leyes de inmigración, nuestro bufete de abogados de inmigración de Phoenix ha trabajado con un sinnúmero de familias que expresaron su miedo e incertidumbre si debían solicitar una exención de la I-601A.

Aquí, vamos a aclarar tres razones esenciales para solicitar una exención I-601A si su cónyuge es indocumentado.

No aplicar podría resultar de tres o diez años la multa de entrada.

Una persona que se queda en los Estados Unidos ilegalmente durante 180 días pero menos de un año, y que luego sale de los Estados Unidos, desencadena una barra de tres años de duración por la readmisión. Una persona que permanece en los Estados Unidos por un año o más, y que luego sale de los Estados Unidos desencadena una barra de diez años para la readmisión.

La exención I-601A está disponible sólo para aquellos inmigrantes indocumentados que están casados con un(a) ciudadano(a) de los EE.UU., y cuya única base para la inadmisibilidad en los EE.UU. es una barra (impedimento de entrada) de tres o diez años causada por la presencia ilegal. En otras palabras, una exención de la I-601A le permitiría a su cónyuge indocumentado permanecer en los EE.UU. legalmente mientras esperan su tarjeta de residencia o visa para ser aprobada. Sin la exención, EE.UU podría negarle de nuevo entrada a su cónyuge por un período de un año, o hasta diez años. Si el impedimento de entrada (la barra) fuera aplicada, esto podría tener un impacto devastador en su familia y su futuro.

En Núñez y Asociados; tomamos acciones adicionales para garantizar, y en la medida de nuestras posibilidades, que su cónyuge no sea deportado mientras espera. Otras empresas a menudo envían a sus clientes de regreso a su países de origen mientras esperan la exención pero sabemos que dar ese paso es un riesgo muy grande. Por lo tanto, hacemos todo lo posible para no enviar a nadie a su país de origen hasta que la exención es aprobada para que pueda reunirse con el consulado, y puedan volver a entrar en los EE.UU. legalmente.

No aplicar podría resultar en una ruina financiera.

Una de las preguntas más repetidas que nos hacen es: ¿Podemos darnos el lujo de aplicar por la exención? “Nuestra respuesta siempre es:” ¿Puede realmente permitirse el lujo de no hacerlo?

Si usted no aplica por la exención I-601A antes que su cónyuge abandone el país, su familia estará en riesgo de perder los ingresos de su esposo(a) por lo menos un año o por más tiempo.  Si el trabajo de su cónyuge es la única fuente de ingreso de su familia, o un complemento a la suya, lo más probable es, que no pueda vivir sin la contribución de su cónyuge – en especial durante todo un año o quizás más.

Recuerde; mediante la aplicación de la exención con Núñez y Asociados, haremos nuestro mejor esfuerzo para asegurarle de que su cónyuge no tenga que salir del país hasta que la aplicación sea aprobada. Esto reduciría drásticamente las posibilidades de deportación de su cónyuge o del impedimento para entrar de nuevo al país y en cambio le daría a su familia más tiempo para trabajar y ahorrar para el futuro.

En cuanto a las tarifas; podemos ayudarle con eso, también. El proceso de exención se divide en dos partes, lo que significa que no tienen que pagar todo por adelantado. La primera parte del proceso sólo cuesta $ 420. Entonces, usted tiene siete meses para terminar de pagar la tarifa de la USCIS. Para los honorarios de la firma, se requiere un depósito de seguro de $ 1.000, y el resto se coloca en un plan de pago. Si bien estos números le pueden parecer algo abrumador a la primera vista, es posible completar el pago total siguiendo el plan.

Otra forma de verlo es considerando lo que le costaría si no aplicara a la exención. ¿Podría su familia sobrevivir semanas, meses o incluso años sin los ingresos de su cónyuge? Lo más probable es que no pueda. La aplicación de la Exención I-601A es el paso más responsable en el ámbito financiero que pudieran tomar para asegurar el futuro de su familia. Nuestra oficina está lista para ayudarlos. Póngase en contacto hoy mismo con nosotros para una consulta inicial.

Sin abogado, sus posibilidades de aprobación podrán ser reducidas en gran medida.

Aunque no se requiera tener un abogado para aplicar por la exención de la I-601A, definitivamente se recomienda tener uno. Por un lado, la ley de inmigración es una de las leyes más complicadas en los Estados Unidos. Si durante el proceso se encuentra un error,  podría retrasar el caso de su cónyuge durante semanas, si no meses, y en casos extremos, de forma indefinida. Trabajar con un abogado que conoce estos formularios, normas y reglamentos dentro y fuera es la única manera de garantizar que el proceso de solicitud le salga bien.

Nuestra firma va más allá de lo requerido y se esfuerza al máximo de enviar a cada uno de nuestros clientes con un psicólogo con el fin de demostrar que la deportación de su conyugue causará molestias innecesarias a usted y su familia. La mayoría de las empresas no toman este paso, pero sabemos lo importante que puede ser para su aprobación.

Fallar durante el proceso de exención de la I-601A puede ser tan desastroso, como no tener la ayuda de un abogado. Este proceso significa la diferencia entre el estado de su cónyuge legal en los EE.UU. y la separación de su familia, así como también la ruina financiera. ¿Nuestro consejo? No lo tome a la ligera, y tampoco acorte las esquinas.